Mi nombre es Raquel Ruiz Noguero y escogí el nombre de MAMAOPTOMETRISTA porque reúne mis dos pasiones: mi hija Anna y mi profesión.

 

Soy Diplomada en Óptica y Optometría por la Universidad Politécnica de Terrassa. Una vez acabada la carrera, empecé a trabajar en una cadena de ópticas. Un día llegó una mamá con su hijo (de unos 6 años, creo recordar), que había sido diagnosticado de ojo vago, había usado parche durante dos años y recuperó el 100% de la visión del ojo malo pero no se sabía por qué, una vez había dejado de usar el parche, ese ojo volvió a perder visión. En ese momento las palabras terapia visual en la universidad fueron fugaces y no nos explicaban gran cosa (a día de hoy eso, por suerte, está cambiando), fue entonces cuando empecé a buscar información sobre másters y cursos que me brindasen la oportunidad de profundizar más en la visión de mis pacientes y poder ayudarles.

Conóceme

Encontré el máster de Optometría Clínica y Terapia Visual del Centro de Optometría Internacional, en Madrid. Cambió mi vida por completo, se abrió frente a mí un nuevo mundo de posibilidades. ¡Ojalá hubiese podido reencontrarme con mi paciente, el instigador de mi aventura!

 

Una vez de vuelta a Barcelona, mi hogar, empecé a trabajar en una consulta privada, donde sigo a día de hoy aprendiendo y disfrutando de poder ayudar a mis niños (y no tan niños). Pero una vez que empiezas, no puedes parar. La información muchas veces hace que te des cuenta de lo poco que sabes y siempre quieres más y más. De mi ansia de tener más conocimiento sobre el sistema visual, su papel en nuestro desarrollo y el impacto en nuestro día a día, nació la idea de realizar el Curso de alta especialización en optometría comportamental y terapia visual, Sanet·Vergara, Albacete, donde conocí a muchísimos compañeros de profesión de todos los rincones de España y compartimos dos magníficos años de conocimiento y experiencias.

 

Entretanto he ido haciendo muchos cursos de diferentes áreas de especialización, pero los que más me han marcado son los diferentes cursos sobre el desarrollo motor y lateralidad del Aula de formación de Aribau-Ferré, donde he aprendido lo importante que es el desarrollo motor para la buena organización neurológica de las personas.

 

 

A finales del 2018 fui mamá, nació mi estrellita Anna. Cómo no, necesitaba estar bien informada de lo que me iba a suceder para estar preparada (qué ingenua, nunca se está suficientemente preparada para lo que va a ser lo más grande de tu vida). Anna fue creciendo, a pasos agigantados, sin darme cuenta y, de golpe, llegó la cuarentena. Mi hija siempre ha sido una niña introvertida, sensible y muy demandante de su mami, pero con el tema del aislamiento pasó algo. Algo en ella cambió y me di cuenta, por suerte, a tiempo. Un día saltó mi “alarma de madre”, algo no me cuadraba, había hecho un retroceso en su aprendizaje: no hacía contacto visual, no buscaba aprobación, no nos integraba en sus juegos y ni se giraba al llamarla ni obedecía órdenes sencillas, cosa que antes si hacía. A partir de aquí, me puse en acción, hice cambios en nuestro día a día y busqué ayuda de buenos profesionales y de verdad que fue todo un éxito. Toda esta experiencia hizo que me plantease poder ayudar, informar y orientar a las diferentes personas que se relacionan con niños, aportando mis conocimientos de visión, movimiento y aprendizaje, aportando materiales para trabajar diferentes habilidades, hablar de ciertos temas y resolver dudas.

 

Actualmente estoy cursando un Máster en psicomotricidad y atención temprana de la Escuela de Postgrado de Medicina y Salud. ¡Cuando te gusta tu profesión, el trabajo nunca se acaba!

Ahora sí, me despido, muchas gracias por tu visita y recuerda compartir PequeVisión con todas las personas que crean que les puede ser de utilidad. ¡Hasta la próxima!.