Muchas veces vemos a niños pequeños, por la calle, con parche. Normalmente estos niños tienen ambliopía, lo que se conoce comúnmente como “ojo vago”. Pero ¿qué es exactamente la ambliopía? 

 

Una persona presenta ambliopía (ojo vago) cuando incuso con gafas o lentillas no llega al 100% de su visión.

 

¿son todas las ambliopías iguales?

 

No. Para empezar, se puede tener ambliopía en un ojo (lo más habitual) o en los dos ojos. Además, no todas las ambliopías ven igual de mal, hay algunas ambliopías más severas donde la visión es peor que otras, donde quizás alcanzan el 80% de visión.

 

¿Por qué se producen las ambliopías?

 

Hay diferentes causas, según el motivo (etiología) se pueden clasificar. Al nacer, el sistema visual del bebé es inmaduro y no ven bien. Mediante la estimulación y experiencias visuales el sistema visual se va desarrollando y madurando, alcanzando habitualmente al 100% de la visión a los 6 años aproximadamente. Si durante este tiempo hay algo que impida que uno de los dos ojos sea estimulado, la visión no llegará a alcanzar el 100%.

 

Las diferentes causas de ojo vago:

 

-          Graduaciones no corregidas como la miopía, hipermetropía o astigmatismo, son la mayor causa de ojo vago. Muchas veces no se detectan porque cada ojo necesita una graduación diferente y uno de ellos ve bien sin. Cuando un ojo ve bien, el cerebro suprime la imagen del ojo que no ve bien y el niño, con ambos ojos abiertos, ve perfectamente, pero al comparar un ojo con el otro se observa claramente la disminución de visión de uno de ellos.

 

-          Estrabismos. Cuando los dos ojos no “apuntan” al mismo lugar, vemos doble, para que esto no ocurra, el cerebro suprime una de las imágenes suprimiendo así uno de los ojos. Al no estimularse esta vía visual, se desarrolla la ambliopía. Sin embargo, en los estrabismos donde el ojo que “mira” va cambiando, no desarrollan ambliopía porque se van estimulando las dos vías aunque no sean a la vez.

 

-           Patología. Hay diferentes patologías que pueden causar una pérdida de visión. El problema aquí es estructural, físico, y puede hallarse en el ojo o en la vía neurológica.

 

-          Por último, algunas veces puede resultar una ambliopía a causa de una mezcla de las primeras causas.

 

En el ojo vago, ¿solo se ve afectada la visión?

 

No. Al hablar de los ojos, solo pensamos en el tanto por ciento de vista, pero además hay muchísimas otras habilidades visuales que se ven afectadas: movimientos oculares, enfoque, coordinación entre los dos ojos e integración visuomotora (coordinación ojo mano)

 

¿Se puede tratar el ojo vago?

 

Sí, normalmente el ojo vago se puede tratar si no es un problema patológico. Como ya he dicho al principio del artículo, muchas veces vemos niños por la calle con parche. Los oftalmólogos, médicos encargados de la salud visual, suelen tratar el ojo vago con parche, tapando el ojo bueno. ¡Realmente tiene todo el sentido del mundo! 

 

Si el ojo vago se ha producido porque no se ha corregido una graduación, la vía neurológica de ese ojo no ha sido reforzada, así que habrá que ponerle su graduación. Además, si se tapa el ojo bueno fuerzas a que trabaje.

 

Si el ojo vago se ha producido porque cada ojo apuntaba a un lugar diferente y el cerebro, para no ver doble, ha suprimido de forma voluntaria una de las dos vías visuales, al tapar el ojo “bueno”, esa vía se reforzará.

 

Pero…¿Qué pasará cuando quitemos el parche?

 

Pues si el cerebro no consigue coordinar y fusionar la información de ambos ojos, la visión se volverá a perder al tiempo de no usar el parche. A ver, tapando un ojo está claro que fortaleces la vía neurológica del ojo más débil, pero esto solo se centra en mejorar la vista ¿y el resto de habilidades visuales? ¿Ese ojo ya se mueve bien, de forma suave y precisa? ¿ya enfoca de forma normal? ¿se coordina con el otro ojo?

 

Muchas veces no es así y el ojo vago, al quitar el parche, no tiene las mismas habilidades que el otro.

 

Hagamos un inciso, es muy importante entender que cada uno de los ojos envía unos impulsos nerviosos al cerebro, este se encarga de realizar una imagen y de fusionar ambas imágenes. Hay una constante rivalidad entre ambos ojos para que su imagen sea la dominante. Cuando hay un ojo vago por graduación o estrabismo, lo que ha ocurrido es que el cerebro ha suprimido una de esas vías por “supervivencia”, por tanto, NUNCA ha trabajado en la fusión de esas dos imágenes y no “sabe” hacerlo.

 

Así que, si al dejar de usar el parche, el ojo “malo” ve el 100% pero no tiene el resto de habilidades visuales bien, seguramente el ojo bueno vuelva a dominar y la agudeza visual vuelva a empeorar.

 

Si al quitar el parche, el ojo “vago” está igual que el bueno, pero no les hemos enseñado a trabajar juntos (el cerebro no fusiona sus imágenes), el cerebro volverá a suprimir una de las vías y la vista volverá a empeorar.

 

Así que, es muy importante no sólo estimular la vista del ojo vago, sino mejorar sus habilidades y enseñar al cerebro a fusionar las imágenes.

 

¿Entonces dejo de usar el parche?

 

Haz caso a un especialista e infórmate. Hay muchos estudios que demuestran que el uso de 2 horas de parche al día en ciertas ambliopías es suficiente. Esas horas de parche no hace falta que sean en la escuela. Desde luego, si mi hija tiene una visión del 30%, no le taparía el ojo bueno y la enviaría al cole. Imaginaros en el trabajo viendo solo un 30%, la inseguridad que os daría y todas las molestias que tendríais. Suele suponer una pelea para los padres ponerles a sus peques el parche, pero es normal, ya que les influye mucho en su seguridad y autoestima.

 

En el Máster de terapia visual impartido por Robert Sanet y Pilar Vergara, nos hicieron ponernos un parche en nuestro ojo dominante, y además de la reacción alérgica que me causó, creedme que aun viendo el 100% con el ojo que tenía destapado la inseguridad al moverme y al realizar ciertas tareas era increíble, no me quiero imaginar viendo un 30%.

 

Por otro lado, busca información de que pueden hacer los optometristas por tu peque. Hay muchos ejercicios basados en la estimulación del ojo vago sin tapar el ojo bueno, sin necesidad de parche. Otros ejercicios que no solo igualan la vista sino todas las habilidades visuales entre los dos ojos. Además, hay otros ejercicios de coordinación binocular, para que el cerebro aprenda a fusionar y trabajar con ambos ojos a la vez, no dejando a ninguno de ellos atrás y afianzando así las ganancias de agudeza visual.

 

Este tema me toca muy de cerca porque fue el impulsor de querer saber más sobre terapia visual. Al salir de la universidad, empecé a trabajar en una óptica y tenía un paciente con ojo vago a causa de una diferencia entre la graduación de ambos ojos. Este paciente había recuperado el 100% de visión con el parche, después de muchos llantos y sacrificios (porque no es agradable para los peques ni para nadie llevar parche), pero al dejar de usarlo siempre volvía hacia atrás. Obviamente ambos ojos al dejar de usar el parche veían el 100% pero sus habilidades visuales quizás no eran las mismas, el cerebro no fusionaría ambas imágenes y seguro que volvía a suprimir la vía del ojo malo, no usándolo y volviendo a perder la visión.

 

De momento lo dejaremos aquí, pero ciertamente es un tema apasionante del cual cada día salen formas nuevas de trabajar, a día de hoy las nuevas tecnologías también se han incorporado al tratamiento de la ambliopía, con juegos que obligan al jugador a usar ambos ojos a la vez, forzando o no más su ojo “vago” según el nivel en que se encuentre el paciente. 

 

Espero que os haya resultado interesante